¿Cuándo volveré a comer normal? ¿Cuándo podré?
¿Cuándo volveré a comer normal?
Es la pregunta estrella, cuando ya se llevan unas sesiones visitando la consulta del dietista-nutricionista. Es esa pregunta
que, sin haber empezado a hacer ningún cambio en la alimentación, ya se tiene en mente. Pero, ¿realmente le gente COME NORMAL?
Lo que pasa, es que existe un problema de conceptos, en cuanto a lo que se refiere a “comer normal”
Primero definiremos según la RAE que quiere decir NORMAL: “Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural.” “Que sirve de norma o regla” “Dicho de una cosa: Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.”
Una vez tenemos esta definición, la cual no aclara demasiado los conceptos. Os voy a plantear 4 conceptos de comer normal de
distintas personas y luego miramos, cual es normal y cual no lo es.
- Hombre 45 años, directivo: No desayunar. Oficina: Café solo con 1 bolsa de palitos de pan. Restaurante: Ensalada variada con un plato de pasta con salsa, pan mojado en la salsa, un pudding y un café. No merienda. La cena en casa con su mujer y sus hijos, sopa de pistones, carne rebozada un yogur de sabores y en el momento sofá, 4 galletas.
- Joven de 20- 25 años: 1 vaso de leche con cacao y galletas María, a media mañana un bocata de fuet con un café con leche. Comer en la universidad con tupper: Arroz con pollo y salsa de tomate y un plátano. Merienda unos donetes con una Coca-Cola. La cena (piso estudiantes) un gazpacho de tetra-brick con picatostes y lasaña precocinada con yogur de postre
- Mujer 52 años, ejecutiva: Un café con leche y un croissant, 1 café, otro café, otro café. La comida, una ensalada completa y un bistec a la plancha y un café. Merienda: palitos de pan integral de la maquina de la oficina. Cena: Crema de verduras con tortilla a la francesa y una infusión. Momento sofá: galletas, chocolate, magdalenas….(y lo que sea para matar el hambre emocional)
- Hombre 55 años, operario: una cerveza/Coca-Cola con un bocata de lomo con queso. Comer: Una paella (¡es jueves!) y de segundo escalopa con patatas fritas y un café. Merienda: cerveza. La cena: Ensalada variada completa (atún, huevo duro), lomo a la plancha con 3 rebanadas de pan y un flan de postre.
Ahh todos los cafés con un sobrecito de azúcar. Me limito a los días entre semana, los fines de semana, no los contemplo.
Para vosotros, ¿cuál es el más normal?
(no sigáis leyendo, daros un minuto para recapacitar) (……….PENSAR………)
¡Ninguno! Pero lo más curioso es que para cada una de estas personas, piensa que lo que el hace es lo normal.
Comer normal, comer normal que es comer normal….hasta a mí que trabajo en esto me cuesta definir lo, por eso el concepto de comer normal, yo no lo utilizo, yo prefiero usar COMER LO QUE ME TOCA o LO QUE MI CUERPO NECESITA.
Una cosa esta muy clara, os aseguro que si alguien va a la consulta de un dietista-nutricionista para perder peso, es obvio que lo que estaba haciendo hasta ahora, no era normal, o si más no, no era lo conveniente, ya que sino tendría el peso que le corresponde. Así que si estáis en un proceso de perdida de peso, que sepáis que si queréis mantener el peso, sólo si queréis, tendréis que comer de manera anormal para vosotros, y hacerlo como os haya pautado vuestro dietista-nutricionista.
Y eso no quiere decir que sigáis toda la vida a dieta, sino que estaréis COMIENDO BIEN, COMIENDO LO QUE OS TOCA. Lo que vuestro cuerpo necesita, sin carencias ni excesos. Haciendo dietas sans
Para que el cambio de hábitos de “Comer Normal” a Comer bien, sea sólido y duradero, es necesario que se reconozca que lo que se estaba haciendo hasta ahora no era lo correcto para el cuerpo. Y se este dispuesto a eliminar de la mente la frase: me paso toda la vida a dieta; y pensar cosas como: voy a cuidar mi cuerpo hasta ahora o ahora estoy comiendo lo que necesito realmente.
Como dijo muy bien el sabio Albert Einstein: “Si haces siempre lo mismo, no esperes resultados distintos”. Por lo que si has hecho mil dietas y con todas engordas no es que las dietas hagan efecto rebote, es que, después de la perdida de peso no ha habido una RE-EDUCACIÓN ALIMENTARIA ni un CAMBIO DE HÁBITOS y si vuelves a “comer normal” vuelves a tener los quilos de más.

albert einstein
A muchos de mis pacientes, les parece Anormal, lo que yo como. Pero tal vez como he dicho antes sea un problema de conceptos. Así que en lugar de decir normal, será mejor decir:
COMER LO QUE ME TOCA
Un abrazo a todos y como siempre os digo si ha gustado, darle al «me gusta», compartir-lo, twitearlo, menearlo…. Lo que queráis.
GRACIAS


